Durante mucho tiempo, viví habitando el ruido de lo que "debía ser", intentando encajar en moldes que, en ocasiones, no permitían respirar a mi verdadera naturaleza, sin saber poner los límites adecuados para ser fiel a mí, sobre todo en mis relaciones y mi trabajo.
A veces me sentía en mi centro, pero en muchas ocasiones, desde mi incoherencia y por un deseo de agradar y ser aceptada, me diluía y mi esencia se escondía, para colocarme en el personaje, al que agradezco a veces el sentir su protección, pero que ahora voy soltando…
Fue el silencio del caballo el que me devolvió el permiso de ser yo misma.
A su lado, comprendí que no necesitamos "arreglar" nada en nosotros, sino simplemente despojarnos de lo que nos sobra.
Mi camino ha sido una constante alquimia: transformar el juicio en ternura, la exigencia en presencia y el miedo en una profunda confianza en la vida.
Hoy, pongo mi experiencia y mi manada a tu servicio. No como una maestra, sino como una guía que ya ha caminado el laberinto y sabe que la salida siempre está hacia dentro.
Mi propósito es sostener ese espacio de seguridad donde tú también puedas soltar la carga y recordar el ritmo natural de tu corazón.
Raquel Azanza | Alquimia Equina
"Si sientes el llamado de despojarte de lo que te sobra y volver a habitarte con ternura, aquí comienza nuestro encuentro."
CUÉNTAME.
Antes de encontrarnos, regálate un suspiro y deja que estas preguntas te guíen hacia tu sentir...
¿Qué ruido necesitas silenciar hoy en tu vida?
¿En qué área de tu vida sientes que tu esencia pide paso con más fuerza?
Si tu corazón pudiera hablar sin juicio, ¿qué me contaría ahora mismo?

